
ARDO EN TU DESEO
Como escapar, si estoy atado a tu mirada,
a tu beso aletargado
a tu canto de sirena.
Te tengo y no te tengo,
es un sueño que vuela y se presiente,
estoy enajenado,
no sé si soy cárcel,
o prisionero de mi mente.
He vibrado en tus locuras
y te he amado.
Al abrir la puerta que me ofreces,
me adentro en tus ansias como aliento
y caigo al infinito.
En la pendiente de tu alma
encuentro mil luceros que se prenden en tu fuego,
ardo en tu deseo,
en tus vientos de presencia,
en ese amor existo,
soy,
me purifico.
Sumergido en pensamientos,
en la tarde de mi vida,
unido con tu esencia,
me trasformo,
me convierto en sueño,
soy sentimientos.
Y el instinto del amor,
de pronto,
se hace eterno.
Leonardo Sáenz Báez.


















