
Como encender una luz, empiezas la vida
eres un ligero crecimiento perfeccionado
por un Ser Supremo y maravilloso...
Como el sol imponente y cautivador
nos avisas pronto de que existes
y ese latir marcando el paso va con mucha fuerza
en un cuerpecito tan frágil y delicado
formándose entre etapas fascinantes,
desde ese mismo instante de tu fecundación
avanzas como el aire limpio y retador.
Un Milagro que crece centímetros cada día
libre como la lluvia en un nuevo amanecer,
con tus manitos y piecesitos
giras, te estiras, haces pipí,
te chupas el pulgar y hasta hipo te da...
¡Qué sensaciones únicas y vividas!
Es tu palpitar acelerado mi niña
y solo estar a salvo es lo que buscas,
desde el refugio del vientre de tu madre
oyes nuestras voces con dosis de mimos
y en mi escritura dispersas vigor y alegría
porque eres luz Lucía
que deseamos ya ver crecida.
¡Ay, y como veo los meses que pasan
tardes, mañanas y noches
quiero verte, oh quiero verte!
Yanisbeth
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