La noche y el amor sonríen dulcemente,
juegan un poco y prefieren la ilusión.
de un tiempo eterno de luz y fantasía,
donde se quede a soñar el corazón.
Son simplemente una hermosa melodía,
una mirada encendida de pasión,
y un sentimiento que vibra en cada beso,
que le da todo el sabor a la ocasión.
Y en un instante se pierden en un verso,
para entregarse en poema embriagador,
cuando es precioso el color del universo,
y se presiente en el alma un nuevo sol.











