
ESTÁS AUSENTE
No entiendo
por que saliste de mi luna,
donde eras luz de dulce espera,
mi suspiro te busca,
mi corazón, tan sólo tuyo,
guarda flores de fresca primavera.
Mujer alucinante,
dueña de mis versos y mis horas,
yo conocí tu mano y su quimera,
fui testigo del amor y de tu boca
escuché, en los hilos de mi sangre,
la historia huracanada de tu cuna,
bebí la miel de tu sonrisa
y en tu piel corrí mis labios,
tatuando besos de caricia loca.
Estás ausente,
metida en la distancia y las auroras,
escuchando el coraje de mis olas
romperse en tu cadera,
abrasada por el sol estás ahora,
disfrutando de la historia
y tu recuerdo permanente
me envuelve,
llora y me devora.
Leonardo Sáenz Baez



















