
Mueves los lindes de tus cuerdas vocales
bajo la tormenta y la calma,
rompes el inmenso escollo de la distancia
y recorres con tus pies encumbrados
el cielo entre las estrellas,
saltando de una en una
con tu vida tan intensa.
Hilo a hilo cantando
descoses fantasías
que mi cuerpo no resiste
porque me desbordas por un cauce
en el voraz espacio de nuestro tiempo.
Eres mi anhelo, mi antojo y me sonrojo
al no querer renunciar a tí,
no miro atrás, ni perderte de vista puedo
porque palpitas muy cerca de mí.
Entras a mi alma y la remueves a fondo,
como una borrasca que alza su ola siempre,
como un panal bañado en sus mieles
un vicio delicioso que me cautiva,
me asaltas y me enseñas a vivir
tú, con tu bella música.
Yanisbeth
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