
¡Esos pétalos de tus manos!
¡un gozo sin comparación!
emergen de todo mi interior
sacian el placer que guarda el corazón
son tantas, incontables, me dan satisfacción
encienden esa mecha que estalla la emoción
imparables por su sazón, por su consistencia
han de extasiar tanto el paladar, a toda dermis
que puedan ser indescifrables, irremediables
¡esos pétalos de tus manos!
¡un enorme paso de la existencia!
sentir cuán tersos sobre ese razgar particular
abrazan al mero toque sensual, un algo habitual
¡que sabrosura, pueder la conciencia!
son innumerables las pasiones
son insuperables las abrasiones
son inolvidables las ilusiones
porque te atan ante su lujurioso sueño
del que se apropian de tu ente, se hacen dueño
por ello, esos, ¡pétalos de tus manos!, yacen infalibles
cada visión de sus hiptonismos, provoca indeleble letargo
aunque sea, su mejor atracción, caes en la red del embargo
¡esos pétalos de tus manos!
¡un episodio mordaz, sin real terminación!
un ciclo de vivencias trascendentales
a entretejer secuencias muy vivaces, eróticas
¡quién no le gusta esmelenarse, absorberse!
a los deliciosos encantos, a los inexplicables susurros
que inflijan de esas seductoras, tiernas, amasadoras
engendran muchos de esos, ¡pétalos de tus manos!
©José Luis López













