
AMADA MÍA.
En mi gaveta
hay besos no olvidados,
algunos poemas,
con las hojas del árbol
donde, antaño, nos amamos.
Un papel,
con unos labios pintados,
unas fotos de mujer,
unas rosas marchitas
con recuerdos hacinados,
y las huellas de polilla
acumulada por los años.
En mi gaveta
hay presencias de otros años,
muchos sueños,
que me hacen suspirar.
Esa carta, que atesoro,
amarilla por el tiempo,
donde dices que me amas
que estarás presente,
en espíritu, cuando faltes.
Amada mía,
tenías razón,
no estás ausente,
estás en mi corazón,
mis lágrimas corren
al ver tus letras,
y sé que pronto,
abrazados,
uniendo nuestros labios
sin dejarnos de amar,
surcando las estrellas,
volveremos a soñar.
Leonardo Sáenz B.






















