Hay estoy en casa la mesa servida y los comensales en su puesto,
Un amigo con la guitarra mis oídos hace zumbar,
Los recuerdos me vibran y comienzan a brotar,
Todo esta dispuesto y el tiempo no vuelve a tras,
Encaro con decisión un momento y nada más,
La letra es mi amiga y me quiere contar,
Las penas que encierra el azar,
Justicias y perdón de un momento viajero,
Ansi me lo contó mi abuelo alguna vez al pasar,
Que el tiempo era viejo y que jamás iba a acabar,
Que razón tenía el abuelo,
Mis años vienen y Ban, lo mesmo que el tiempo,
Cosa que nunca ha de acabar,
Y como soy redundante en mis palabras,
Siempre vuelvo a lo mesmo,
La vida vuelve a empezar,
Con sus tapujos o su buen azar,
Lo que dicen los abuelos nunca estas demás,
El me enseño lo que se mas en algún momento aprenderá lo que viene por detrás,
Que no se mal interprete lo que estoy diciendo,
Solo es una forma de hablar,
Sigo con mis costumbres a las que el me enseño,
Porque siento que es bueno,
Y tiene algo de inspirador,
También me enseño que debo de respetara las mujer y a los demás,
A las mujer porque son la cuna del amor,
Y a los demás porque son mis inspiración,
De todos se apriende con o sin razón,
Estas son las enseñanzas del abuelo,
Y aunque jamás los tuve me llego su inspiración y amor,
De ellos me llego la palabra por medio de mis viejos,
Que suerte que tengo yo,
Por eso les dedico esta bella inspiración,
Aunque no los halla conocido,
Me ha quedado su don…
A los abuelos del mundo que son muestra inspiración,
En especial a JUAN Y PÍO,
Hoy los recuerdo yo…
Ángel negro















