
¡Cuántas veces te abatieron
y en el piso te dejaron…!
¡Cuántas veces a tu espalda
susurraron desencantos…!
Sin embargo mil razones
te levantaron de nuevo
y en tu mirada se alzaron
mil luceros sin senderos…
A las palabras que ofenden
le entregaste una sonrisa
que brotara de la sabia
con que alimentas la vida…
Y a los golpes desmedidos
en egoísmos bien puestos
le pusiste la mejilla
en señal de buena cuna…
Has preferido pasar
por cobarde sin defensa
a levantar tu siniestra
contra el alma que revela…
Porque has tomado de niño
lo que tu madre te diera
y más vale perdonar
a levantar más ofensas…
y en el piso te dejaron…!
¡Cuántas veces a tu espalda
susurraron desencantos…!
Sin embargo mil razones
te levantaron de nuevo
y en tu mirada se alzaron
mil luceros sin senderos…
A las palabras que ofenden
le entregaste una sonrisa
que brotara de la sabia
con que alimentas la vida…
Y a los golpes desmedidos
en egoísmos bien puestos
le pusiste la mejilla
en señal de buena cuna…
Has preferido pasar
por cobarde sin defensa
a levantar tu siniestra
contra el alma que revela…
Porque has tomado de niño
lo que tu madre te diera
y más vale perdonar
a levantar más ofensas…











