Las negras nubes inundan la foresta,
Obscurecen el corazón,
De los que se van,
y se desbocan,
trémulos, y arrogantes,
al perjurio de una hoz!
Una hoz
segadora de lagrimas
llevándose lejos la lluvia azul,
inundando de cepos, lo sublime,
en la errante vagabundez, sin razón.
Amparados en la obscuridad,
Esperando por una señal…
Lacónica y alejada,
Que nunca llegó.
Puedes tu oír mis gritos,
desgarrando el silencio marchito?
***
Saboteando voluntades,
prisionero de lo trivial,
oriundo de misántropos pagos,
insípido y fútil,
encerrado en el redil de la desidia,
cautivo de un trance chamánico,
de ayahuascas y floripondio,
das visa al lacayo,
esclavo de tus decires,
gorgoreando servil trino,
a juzgar por los inicuos lascivos,
con sus miradas puestas,
en la intrascendencia de sus latidos...
Hola q tal! de nuevo por acá, luego de variados petitorios, y amparado en la dualidad del anonimato estilistico, me encontrareis de nuevo por aqui, firme y disonante, cual campana de monasterio asturiano derrumbado alla por 1800 y tantos...
De nuevo con vosotros--!





















