
Quizas Te Acuerdes De Mi
y no quiero que te asombre,
si te digo la verdad.
En estas horas de soledad,
la tarde esta vacía,
la noche es igual de fría,
si tú no estás.
Y voy prendido a tu ausencia,
sintiendo tu presencia,
doliendo en mi mente.
La angustia es para siempre,
en las incontables horas pasajeras.
Donde agonizo en la cruel espera,
por volver a verte.
Ya se fue borrando tu ternura,
y de mis labios, la dulzura,
del último beso en el adiós.
Hoy crece una sombra entre los dos,
donde la pena parece infinita.
Mi alma te necesita,
te lo pido por favor…
Vuelve corazón, yo te lo pido.
Mi vida es un cruel castigo,
donde todo es una mentira.
Dale a mi cuerpo, color y vida,
con tu mirada tan penetrante.
Aunque no sigamos como antes,
no me dejes, amada mía…
Cambiaria el mundo a tus antojos,
daría a la noche, la luz de tus ojos
y a la primavera, tu sonrisa.
Tu fragancia a la suave brisa.
Y a los sueños, tus sueños.
Cambiar por ti seria el empeño,
donde cambio mi llanto, por la risa.
Te quiero amor, aunque no sepa de ti.
Me iré con la mañana sin saber a dónde ir.
Quizás deje en un papel, mi lamento,
donde me lo arrebata el viento
y lo deje junto a tu cama.
Donde quedo mi alma enamorada,
y quizás, entonces… te acuerdes de mi.
PENUMBRO




















