Siembra raíces, raíces en el alma
Donde ninguna tormenta
Pueda interrumpir la calma.
Echa raíces donde nadie te llama
Uno no sabe lo que encuentra
De repente alguien te ama.
Nunca desistas de alcanzar tus sueños
Piensa que tú sólo pones las trabas
Y verás que puedes ser dueño
Y que lo malo al fin de todo se acaba.
Pues de lo vivido te queda el consuelo
De saber que todo tú te entregaste
Y aunque a veces caigas en el suelo
Sé que siempre puedes levantarte.















