
Es un Hecho...
Hoy se desprende en la noche, esta lagrima de amor.
Será la lejanía, o el simple hecho de sentirme solo,
donde mi última estrella agoniza en su resplandor,
en un oscuro cielo, tan negro como el odio.
Yo… yo siempre te amé, como a nadie o ninguna.
El hecho de que te encuentres lejos, para mí… un misterio.
De tanto mirar el cielo, ya no miro a la luna,
ni siento la luz del sol, en su más ardiente destello.
Es evidente que estoy en el pozo profundo de la depresión,
donde juego a la muerte sin encontrar los motivos.
Quizás amándote, me olvidé de quien soy,
y ya no tengo las fuerzas para retomar el camino.
Devuélveme las alas blancas de mi soñar,
que quiero retomar el vuelo en otras fronteras.
Aunque regrese a tus brazos para descansar,
en la pasión doliente de todas mis penas.
Que sombra oscura me espera en tus besos,
por donde no me niego a volver a besar.
Y por más que tu encanto me regale su desprecio,
yo, de tu vida, me vuelvo a enamorar.
Es cruel este amor a donde me abandono,
por que mi destino es así, de quererte sin pensar.
Por más que llore con mi sombra codo a codo,
me niego al deseo de quererte olvidar.
Es un hecho el que te quiera mi corazón para siempre,
porque es real todo lo que siento y sufro por ti.
Se desangra mi alma si algún día, dejo de verte
apagando la alegría y la esperanza en mi.
Será la lejanía, o el simple hecho de sentirme solo,
donde mi última estrella agoniza en su resplandor,
en un oscuro cielo, tan negro como el odio.
Yo… yo siempre te amé, como a nadie o ninguna.
El hecho de que te encuentres lejos, para mí… un misterio.
De tanto mirar el cielo, ya no miro a la luna,
ni siento la luz del sol, en su más ardiente destello.
Es evidente que estoy en el pozo profundo de la depresión,
donde juego a la muerte sin encontrar los motivos.
Quizás amándote, me olvidé de quien soy,
y ya no tengo las fuerzas para retomar el camino.
Devuélveme las alas blancas de mi soñar,
que quiero retomar el vuelo en otras fronteras.
Aunque regrese a tus brazos para descansar,
en la pasión doliente de todas mis penas.
Que sombra oscura me espera en tus besos,
por donde no me niego a volver a besar.
Y por más que tu encanto me regale su desprecio,
yo, de tu vida, me vuelvo a enamorar.
Es cruel este amor a donde me abandono,
por que mi destino es así, de quererte sin pensar.
Por más que llore con mi sombra codo a codo,
me niego al deseo de quererte olvidar.
Es un hecho el que te quiera mi corazón para siempre,
porque es real todo lo que siento y sufro por ti.
Se desangra mi alma si algún día, dejo de verte
apagando la alegría y la esperanza en mi.
Penumbro










