Aquella vieja casona
la de mis tiernos años
pintoresca en su grandeza
mi vieja casona...de antaño.
En su parque solariego
recuerdo el paseo matinal
bajo un alba dorada
cálido ambiente familiar.
El canto de los gallos
los rumores del viento
correr entre los árboles
hasta quedar sin aliento.
Mi vieja casona...
cuanta nostalgia
las grandes alcobas
y una estufa precaria.
El sendero a la casa
con follaje de alamedas
bordeado de flores
que embellecían la senda.
Su techo era a dos aguas
con grandes tejas rojas
sus paredes de blanco
y una alta puerta a dos hojas.
En la sala el tic tac
de un viejo reloj sonaba
me parece ver a mi padre
cuando la cuerda le daba.
Recuerdos, grandes recuerdos
en la cocina, recién horneadas
el aroma de las galletas
que mi madre siempre amasaba.
Era una casa quinta
con grandes árboles frutales
un huerto y gran parra
comíamos muy saludables.
En las noches de luna, su luz
se filtraba por la enramada
una verdadera belleza
que hasta el cielo suspiraba.
Vieja casona sentimental
que vió pasar muchos años
y nos invitaba a soñar
los amaneceres y ocasos.
Y la añoranza me invade
tanto que ni llorar puedo
pero en éste silencio del alma
con los mejores recuerdos ma quedo.
LEONOR
























