
Te vi apenas en la distancia
y en las muecas de tu cara dibujé mis propias alas..
Te vi soñador en aquella roca
mirando el mar como si fuera una estrella…
Allí en tu mundo y yo de lejos,
aprecié tu ser solo un momento…
Me enamoré de tus detalles,
de tus ojos de cielo…
Te vi en la soledad de un mundo nuevo
y no se perturbó mi calma,
al contrario…
mi corazón danzó entre olas y azahares
pensándote, buscándote…
Me pregunté por tu vida,
por tus años,
por tus versos en manos…
Te vi sonreír…
y el sol tuvo envidia de tus labios,
aquellos que deseé,
aquellos que esperé…
Alma que vuela más allá de mis alas
y que regresa a mí para cobijarse…
Alma que suspira encantada
sabiendo que allí en la distancia
me sientes… y sonríes en calma…













