
Quisiera poder hablarte y decirte cosas,
palabras que oculto del crudo silencio.
Palabras tan hermosas como las rosas,
de un jardín sembrado de mis sueños...
Quisiera poder hablarte y llegar a decirte,
lo mucho que ardes aquí en mi pecho.
Paralizas mi vida, cuando puedo oírte,
estremeciendo mi alma, solo con tu eco.
Quisiera decirte tanto, pero no me atrevo.
Me puede tu belleza, me ganan los miedos.
Como no callarse ante tu mirada profunda de cielos,
donde habita la esperanza sagrada de mis desvelos...
Quisiera poder callar la angustia de mi corazón,
callando para siempre la pena de andar y de andar.
Quiero decirte que por ti me muero de amor,
y daría mi vida tan solo de poderte besar...
Te vas y me duele el sufrimiento de extrañarte.
Vuelves y te extraño desde el pensamiento,
en que puedas irte, para dejarme,
hundido en la angustia de mis lamentos.
Te amo tanto vida mía, pero no me atrevo.
Te retengo prendida y aferrada a mi alma,
y es por tus labios, por los que vivo y muero.
Regálame la mentira al saber que me amas,
seria en mi vida, mi único consuelo.
Dime suspirando, con tus labios que me extrañas.
Aunque sea mentira, yo... te quiero.



















