
te entregué de mí todo lo deseado…
Amor que por las noches vuelves a irrumpir mis sueños,
hoy en mi silencio te escribo, te tengo…
La pluma se embriaga de dulces recuerdos,
tu suave figura se alza en mi cuerpo…
La luna se asoma a mi propio cielo,
te miré en mis horas… sumisa de miedos…
Se enjuagó mi rostro al decir “te quiero”
palabras que en alas, se las lleva el viento…
Te besé en los ojos… te besé en silencio
amor que a mi alma la das contra el suelo…
Derrocho suspiros, pensando en tenerte
y siento en los dedos tu brisa presente…
Dulce misticismo donde compadece
la paz de sentirte, sin siquiera verte…
Eco que resuena dentro de mí ser,
te busco, te nombro y empiezo otra vez…
Los versos repiten cual onda en el mar
tiernas melodías que lejos están…
Y las horas pasan… el frío me abraza…
La casa se agranda… vacía sin nada…
Tus sombras me acechan… siguiendo mis huellas
alma que ha quedado prendida a mi estrella…
Te suelto… te dejo… vete sin sufrir…
Amor que ha marchado… espera por mí…












