
Que se siente mujer caprichosa,
ser el centro de atención.
Quizás tu vida valga tan poca cosa,
que eres el reflejo de tu aflicción.
Seduces con tus palabras,
manipulas a los hombres a tu antojo.
Me he dado cuenta de que me engañas,
reduciendo mi vida a simples despojos.
Sabes que te hablo a ti,
a ti sin el temor que me revele.
Te haces la victima para destruir,
a dos almas que se quieren.
Que sabes del amor, mi cielo gris.
Que sabes tú del placer de amar.
Si tú en tu silencio no eres feliz,
que sabes tú, si no te puedes enamorar.
Que sabes del amor, mi anochecer,
si ya no compartimos la misma emoción.
Dime que sabes tú, de mi querer,
de lo que sufro y lo que siento yo.
Si busco consuelo en un ave herida,
es porque quizás me sienta mejor.
Esa paloma me ha cambiado la vida,
y la llevo siempre en mi corazón...
Hazme el favor de ya no meterte,
en asuntos que van solo conmigo.
Eres asesina, culpable de dos muertes,
matando dos pájaros de un solo tiro.













