
DESTINO SUSCRITO
En cada amanecer renazco a la ilusión, y
mis huellas me conducen a la cima del volcán
allí, en panorama agreste del sillar
mi blanca tez se seduce…
Nombro al varón que me ha de dar
la simplicidad de su bravura.
Quien calmará mis fantasías,
mi verdad, para hacerlas suyas.
En ese día,
y en esa noche,
en la cúspide, ambos postrados
reverentes,
consagraremos nuestros nombres.
La confianza sigue vigente en mi historia,
agua bendita y crisma entre los dedos,
oleaje y brisa del mar en las caracolas...
Corona de los bosques
Aves y aroma a eucaliptos,
todo es dádiva de la vida.
Aposento de la palabra en mi labio,
destino que ya esta suscrito …
María de la Cruz Díaz
Lima, 02 Junio 2008
Perú





















