Si todo me lo guardo y no te doy nada,
¿Porque insistes en que te lo de?
Arrebato mis sueños de madrugada,
arrastrando los momentos de mi ayer.
Déjame en paz si no valgo para ti,
ya te hable más de lo que quería decir.
No comparto lo que guardo para mí,
ni confío en tus labios por tanto maldecir.
Es el silencio cruel que me tiene cautivo,
y tu mirada constante que anuncia temor.
Lo que me guardo se refugia en tu olvido,
y lo desamparo, muy dentro en mi corazón.
No ruegues con llantos, lo que enmudece mi boca.
Triste es tu imagen al verte llorar.
El odio es amargo y de mi alma brota,
en terribles palabras que quiero callar.
Si lo que te digo, falta a tu verdad,
me quitaría la vida en este instante.
Solo te pido que tengas la bondad,
de no mentirme y de mirarme…
Ayer encontré una carta con tu nombre,
decía tantas cosas de tu intimidad.
Era la carta de otro hombre,
que marco sus garras con tu infidelidad…
Felicidad era lo que tenía antes,
Feliz por ser tu único compañero.
Ahora me entero que tienes otro amante,
al que puedas susurrar en la noche, un te quiero.
No pensaba que la vida era tan injusta,
tanto te di para que me pagues así.
Seria más fácil decir que ya no te gustan,
mis sueños, mis esperanzas y mi amor por ti.
Si todo me lo guardo, fue para no hacerte daño.
Pero sospechabas que yo lo sabía.
¿Como no saber si fingías tu engaño,
si mirándote a los ojos, yo me estremecía?
Ella se fue y no dijo nada…
Nada, porque todo era cierto.
¿Que me queda de amor en el alma?
si ella dejo en su vida un hombre muerto.














