Mundo de fantasías,
Hermoso.
cristal resplandeciente,
luminoso.
Mi dulce sueño de Abril,
Ángel de luz,
razón de mi vida.
Tu cabello alegre al viento,
Tu rostro de princesa, tierno.
Tus preguntas grandiosas,
Con asombro escucho.
Tu suave voz me ilumina,
Tu frescura serena, me fascina.
Llegaste un agosto
de aquellos, frío.
Viernes 31, cercano
A las torres de dos mil uno.
Y alumbraste con tu calor,
Nuestras vidas.
Con tu sonrisa de hada,
Y tu hoyuelo en la mejilla,
Irradias más calor,
Que mil soles ardientes.
A tu lado somos felices,
Eternos.
El sol con sus días,
Te alumbra,
Con tus ojos, a la luna;
deslumbras.
Día a día nos asombras,
Pequeña reina nuestra,
Y noche a noche, tu madre y yo
Lloramos en silencio,
Porque lentamente vas creciendo.
Hadas, princesas,
Aves y mariposas,
Flores de colores, amistad,
Tu reino encantado,
Nuestro sueño hecho realidad.
Recuerdo la noche bendita
Que llegaste, para enseñarnos
A nosotros,
La belleza y grandiosidad
De ser padres.
A mi hija Abril, un reino encantado, un cofre de felicidad, una reinita hermosa y adorable, todo mi mundo.


























