
Salió corriendo con prisa
y en la brisa de este invierno
se llevó las mil caricias…
¿Dónde marchó el corazón?
Que no encuentro la tibieza,
se congela la simpleza
de las risas sin medidas…
Tras el vidrio de mi alma
veo lo que pasa afuera
y descubro que no tengo
las agallas ni las fuerzas…
¿Dónde marchó el corazón?
Quizás se prendió a una estrella,
conjuró las primaveras
para dejar siempre huellas…
Encendidas las nostalgias
como velas que se queman
van dejando la humareda
de canciones ya añejas…
Pintadita de alboradas
asoman como curiosas,
las ilusiones remotas
de saberme enamorada…
¿Dónde marchó el corazón?
Que no encuentro sus latidos,
tal vez en el vuelo errante
de algún canto resentido…
los cristales empañados,
no permiten ver de cerca…
Se ha cerrado la ventana
Y he cancelado las puertas…
La llave que me guardaba,
la arrojaré sin mirar.
Tal vez de tanto buscarla
destierre este pensamiento…
De creer que el corazón
surgirá de entre la nieve
y derretirá este frío
que ha usurpado su lugar…
Las etapas de la vida
no se saltan como charcos…
y es un ciclo el que vivimos,
todo vuelve a retornar…
He pasado mis veranos
dando frutos florecidos
ahora vivo en los rojizos
de un momento diferente.
En las hojas danzarinas
que el viento mueve en silencio,
de los árboles que aguantan
de pie sin caer primero…
¿Dónde marchó el corazón?
Hizo nido en algún pecho,
se olvidó de regresar
llevándose mis misterios…
Soy madera que se quema
en el embrujo de un beso…
Al agitarla los vientos
arde con mucha pasión…
No me caigo en la ocasión
de saber que no poseo…
Sin embargo junto todos
los pedazos de los suelos…
Me verás de pie sonriente,
con mi estampa de mujer
que en las letras siempre lleva
el calor que te otorgué…













