ahora lo siento lejano,
mis fuerzas me han abandonado,
ya casi no escribe mi mano.
Tu dulce sonrisa, tu tierna mirada
y tu voz hermosa que pude escuchar
son la medicina y la cucharada
que necesito para poderme curar.
Miro tu foto con tanta ternura
y tal vez no te pueda tener,
es esta una vida tan cruel y tan dura,
pero aún así te he logrado querer.
Por eso tu foto, que llevo conmigo
es un aliciente para no morir,
la miro y al verla tan sólo consigo
toda la alegría de poder vivir.
Yo te amo amor mío y tú bien lo sabes,
nunca la distancia lo podrá impedir,
mi amor y cariño son como las aves
y con su gorjeo me vas a sentir.
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Mariano Bequer.
Maracaibo, 09/11/04















