en el vacío de tu ausencia,
no dilates mas esta tortura
no agotes mi paciencia.
Paso el día imaginando tu mirada
perdido en fantasía, en tu dulce risa,
que me parece un canto de hada
un dulce hechizo de mi musa.
Las horas de mis sueños te pertenecen
y al despertar solo pienso en ti,
pues esta noche he visto tu imagen
esta velada tu sonrisa viví.
Ansioso por verte me levanto
deseoso de volver a dormir,
pues es mi noche un bello cuento
es que en mis sueños te veo reír.
De pronto la magia termina
el sol con mi descanso acaba,
y extraño tu mirada divina
al llegar la maldita alba.
Mi mente, mis sueños, mi corazón
giran alrededor de tus ojos,
todo mi universo es una ilusión
que se derrumba cuando no he de verlos.
Que haré sin la luz de tu sonrisa
que aparta la niebla de mi alma,
y me encierra en la dicha más hermosa
encendiendo en mi corazón esta flama.
Dulce niña, culpable de mi pena
esta pena que me embarga,
este sentimiento que me domina
volviendo mí vida dulce y a la vez amarga.
Dulce niña, que me robas el aire
con tu paso, mil suspiros me arrancas,
tu eterno enamorado seré
fan de tu sonrisa y sus muecas.
Dulce niña, tan bella
flor más hermosa que he visto,
brillante como una estrella.
Haces de verte el momento más perfecto.
¡Haces de verte mi paraíso!















