de que te olvides de mí
y que tu amor que tanto ansío
me diga que te perdí.
Tengo temor que el destino
te haga pronto olvidar
que por el mismo camino
tú y yo podemos andar.
Tengo temor que tus ojos
ya no me quieran mirar,
y por mis absurdos antojos
me vayas a olvidar.
Tengo temor que tus labios
ya no me quieran besar
y por mis locos resabios
te pongas a llorar.
Tengo temor que la muerte
llegue a nuestro gran amor,
parece un juego de suerte
y creo soy perdedor.
Tengo temor que no quieras
a mi lado regresar
¡Ay amor mío, si pudieras
a mi triste corazón consolar!
- - - - - - - - -
Mariano Bequer.
Maracaibo, 14/01/05

















