Cuando dejé mi Rusia,
17 años tenía, verano del `43,
luego de intensos combates,
estandarte rojo a Berlin entramos,
muchos hermanos murieron,
muchos que conocí.
Con el Reichstag ardiendo de fondo,
Escenario lleno de escombros
Y humeantes edificios.
Svásticas quebradas,
Nuestra enseña ondeó.
Fue allí que encontré,
A mi primer americano,
Tenia cara de granjero
Inteligible me dijo algo como
Soy de “Azard- Tenési”
Lo que duró el asedio,
Muy poco comimos,
He impávido observé
Recordando la impronta
lección de Stalingrado
A sus mujeres una a una
sometieron…
La guerra es así,
diecisiete años tenia
pronto madre Rusia,
A vernos volvería.
Sueños largos de estruendoso velo,
Esperanzas cortas, ganándonos terreno.
Éramos hombres, diecisiete años
Muchos teníamos.
Luego de terminada la guerra,
Victoriosos volvimos,
Tomamos el tren a Voroznehz,
Allí entregamos las armas,
Y por obra del camarada Stalin,
De traición fuimos culpados.
Todos mis compañeros,
Los que quedamos, a Siberia
Fuimos enviados,
La estepa blanca nos miraba,
incrédula.
Los lobos preparaban las fauces.
Recluidos en los “gulags”,
En el siberiano `46,
Por servir a nuestra patria
De hambre y martirizados
Morimos,
nunca nos dijeron porque…
***
17 años tenía, verano del `43,
luego de intensos combates,
estandarte rojo a Berlin entramos,
muchos hermanos murieron,
muchos que conocí.
Con el Reichstag ardiendo de fondo,
Escenario lleno de escombros
Y humeantes edificios.
Svásticas quebradas,
Nuestra enseña ondeó.
Fue allí que encontré,
A mi primer americano,
Tenia cara de granjero
Inteligible me dijo algo como
Soy de “Azard- Tenési”
Lo que duró el asedio,
Muy poco comimos,
He impávido observé
Recordando la impronta
lección de Stalingrado
A sus mujeres una a una
sometieron…
La guerra es así,
diecisiete años tenia
pronto madre Rusia,
A vernos volvería.
Sueños largos de estruendoso velo,
Esperanzas cortas, ganándonos terreno.
Éramos hombres, diecisiete años
Muchos teníamos.
Luego de terminada la guerra,
Victoriosos volvimos,
Tomamos el tren a Voroznehz,
Allí entregamos las armas,
Y por obra del camarada Stalin,
De traición fuimos culpados.
Todos mis compañeros,
Los que quedamos, a Siberia
Fuimos enviados,
La estepa blanca nos miraba,
incrédula.
Los lobos preparaban las fauces.
Recluidos en los “gulags”,
En el siberiano `46,
Por servir a nuestra patria
De hambre y martirizados
Morimos,
nunca nos dijeron porque…
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