te pido amor mío que empieces a contar:
Todas las estrellas son mucho menor
como pocas son las arenas del mar.
Comprueba amor mío, comprueba el sabor
de este amor sincero que siento por ti,
degusta mis besos, aleja el rubor,
mis labios son tuyos desde que nací.
Si sientes mis brazos, por Dios yo te juro
que siempre he de darte total protección
tal como a un castillo al que protege un muro
para que no sufra más tu corazón.
Tu alma me dice, vida de mi vida,
que mi amor te causa alegría total,
por eso agradezco mi reina querida
que por ti se haya vuelto mi amor, inmortal.
- - - - - - - - -
Mariano Bequer.
Maracaibo, 07/01/05
















