Como un hada que sumerge desde el fondo de los cuentos...
así renacen las obras, de las madres de los versos.
Y van llenando de luces, de colores, de misterio…
cada imagen que asemeja partecitas de un ensueño…
Y con pinceles de asombro, van dando formas sentidas
a cada nombre que ponen, para alegrarnos el día…
Y pensamos, en silencio… ¡Qué maravilla de Don!
La de poder, sin querer… robar sonrisas ajenas…
La de meterse en el alma, al ofrecer una estrella…
Mi cordial cariño siempre, haditas de los pinceles
y sepan que es muy valioso lo que emprenden con esmero.
Reciban de esta gitana, un puñadito de besos
y la luz de mil auroras de lo alto de los cielos.
“PARA LAS MENTES CREATIVAS QUE LE PONEN COLOR
Y ALEGRÍA A NUESTROS POEMAS Y NUESTRAS FIRMAS.”




















