Para voz
Aller te estuve leyendo en estas páginas,
Hoy en mi memoria te recuerdo,
Dices llamarte mujerhielo,
En tu poema he encontrado un cierto dolor,
Dolor que evoca una soledad,
Corazón callado y doliente,
Tranquera cerrada a los pasos del viento,
Déjame que penetre en ella,
Para demostrarte que de hielo no tienes nada,
Sin duda hay un lamento,
O un recuerdo año roso que borro nuestro sentimiento,
Pero he de decirte ahora y en este mismo momento,
Que el consuelo a tu dolor no es el hielo,
Quisiera mostrarte una vida mas allá ,
Para que te des cuenta, que el más bello calor,
Es el que tu alma lleva envuelta,
Que hombre sonso se aparto de tu camino,
Que no vio la belleza de tu alma,
El calor de tus pechos,
El fulgor de tus labios,
Tu m airada irradiante,
Que hombre tonto escapo de tus velos,
Déjame decirte con mucha sinceridad ,
Que eres la mujer más bella de aquí a la eternidad.
Con mucho cariño para voz ¡mujerhielo!












