
Tus ojos caminan
el verde de ahora,
desnudando la aurora
del beso oportuno,
caricia en turno
sin cita previa,
poniendo en venas
al suave murmullo.
Tus manos mecen
el ondulante suspiro,
gorrióń en trino
del beso insinuante,
camino en arte
de livianas sedas,
quitándole la espera
al saber esperarte.
Tus labios murmuran
el ahogado grito,
volcándo el vino
fuera de la copa,
historia sin ropa
contándose en velas,
razones que llevan
razón que no importa.
GOGO












