Que siempre están ahí.
Aquellos que cuando pierdes la sonrisa,
Sonrien por tí
Recordandote cada momento el gran placer
Que es el de vivir.
Este poema va dedicado a esa madre,
Que siempre está ahí,
Aquella que cuando pierdes la fé,
Reza por tí
Aquella que cuando no tienes salida,
Te ayuda hasta el fin.
Este poema va dedicado a ese amigo,
Que siempre está ahí.
Aquel que cuando caiste derrotado,
Te animó a seguir,
Aquel que cuando necesitastes ayuda,
Se te ofreció sin pedir.
Este poema va dedicado a ese ser,
Que busca en el recuerdo para escribir
Algo que le mueva a vivir.
Recurriendo a los versos para sentir,
Lo que la luna mira cada noche sobre la mar,
Que aunque a veces no se pueda observar,
Siempre estará ahí.














