Compañero
perduras en la verbigracia
de las flores buenas
que suspiró por ti
un corazón de cuerda y de madera.
Javier Heraud
Fuiste un río de sueños
que creció creció como un cause
por calles angostas y venideras,
fuiste un fusil visionario /
valiente hombre casi niño
que tiñó de poesía la muerte misma,
fuiste margen izquierda
para un lirismo que acompasó
los vaivenes de rebeldes cabellos
que bañaron tu frente de espinas.
Compañero, déjame tocar mi rostro
en el reflejo de tus aguas cristalinas
que no faltó quien divagar quiso
el fantasma luminoso de tu verso,
regaron la gravedad de tu mirada
sobre las turbias aguas de otro río
que creció creció como un cause,
diecinueve revoltosas madreselvas
ensombrecieron el verbo de tu pluma,
diseminaron las páginas de tu palma
para dar de deber a tu pueblo.
Por si ya no tronase tu fusil visionario
alertas están las piedras y los árboles
que maduraron con la caricia de tu entrega;
alertas están los tinteros y las imprentas
delirante apetito por la caricia o por la bala.
Javier Heraud
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Alfonso Santillana
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¡GRACIAS POETA!
Fuiste un río de sueños
que creció creció como un cause
por calles angostas y venideras,
fuiste un fusil visionario /
valiente hombre casi niño
que tiñó de poesía la muerte misma,
fuiste margen izquierda
para un lirismo que acompasó
los vaivenes de rebeldes cabellos
que bañaron tu frente de espinas.
Compañero, déjame tocar mi rostro
en el reflejo de tus aguas cristalinas
que no faltó quien divagar quiso
el fantasma luminoso de tu verso,
regaron la gravedad de tu mirada
sobre las turbias aguas de otro río
que creció creció como un cause,
Parte de su Poemario...EL RÍO
Yo soy un río,
voy bajando por
las piedras anchas,
voy bajando por
las rocas duras,
por el sendero
dibujado por el
viento.
Hay árboles a mi
alrededor sombreados
por la lluvia.
Yo soy un río,
bajo cada vez más
furiosamente,
más violentamente
bajo
cada vez que un
puente me refleja
en sus arcos.
Javier Heraud Pérez (*Lima, 19 de enero de 1942 – Madre de Dios, 15 de mayo de 1963). Perteneció a una familia de clase media.
Desde muy niño mostró un gran interés por el estudio, lo que reflejaría en el ámbito académico, al ocupar el segundo puesto de su promoción en el colegio Markham, y el primer puesto a la Facultad de Letras de la Universidad Católica del Perú.
En 1960, aún siendo menor de edad, publica "El Río", poemario donde haría gala de su maestría para la composición literaria.
En 1963 retorna al Perú para librar una guerra contra el imperialismo. Uniéndose al Movimiento de Izquierda Revolucionaria. El 15 de mayo, muere acribillado en un enfrentamiento contra la Policía Peruana y algunos pobladores de Puerto Maldonado. 29 balas perforaron su cuerpo en medio del río Madre de Dios, a los 21 años de edad.
Un joven, peruano, orgullo nuestro, homenajeado por la pluma emotiva del Poeta, en este precioso recordatorio poético.
En nombre de él, en el mío propio y en el todos los peruanos que lo recordamos con orgullo va para ti, este poema de su autoría, querido amigo...
REFUGIENME COMO SIEMPRE
EN VUESTROS PECHOS
ES IMPOSIBLE
(A mis amigos)
Sólo quiero conocerme
a fondo como siempre,
sólo quiero
descansar en tierra muerta y en olvido.
Yo podría vivir solo
en el mar,
o en los montes,
pero siempre
necesitaría
de unos cuantos,
de un puñado,
de un racimo
de amigos
para pasar las
noches al lado
del café y del
silencio.
Refúgienme
como siempre
en vuestros
pechos,
corazones
alertas.
No sé si
podré
escribir
más
pues
ya
no
puedo
arreglar
este poema
librarme de esta
mesa, librarme
de
esta sidra. Yo soy un río,
voy bajando por
las piedras anchas,
voy bajando por
las rocas duras,
por el sendero
dibujado por el
viento.
Hay árboles a mi
alrededor sombreados
por la lluvia.
Yo soy un río,
bajo cada vez más
furiosamente,
más violentamente
bajo
cada vez que un
puente me refleja
en sus arcos.
Y encontró refugio en tu pluma hoy y aquí por lo cual te agradezco desde mi corazón como peruana, querido Alfonso,
Siento que por allí late un corazón blanquirojo, sería muy lindo saberlo.
Mi respeto a él y a ti, querido Poeta.
Un abrazo fraterno, con inmenso cariño y agradecimeinto de tu siempre amiga....
Queta
que creció creció como un cause
por calles angostas y venideras,
fuiste un fusil visionario /
valiente hombre casi niño
que tiñó de poesía la muerte misma,
fuiste margen izquierda
para un lirismo que acompasó
los vaivenes de rebeldes cabellos
que bañaron tu frente de espinas.
Compañero, déjame tocar mi rostro
en el reflejo de tus aguas cristalinas
que no faltó quien divagar quiso
el fantasma luminoso de tu verso,
regaron la gravedad de tu mirada
sobre las turbias aguas de otro río
que creció creció como un cause,
Parte de su Poemario...EL RÍO
Yo soy un río,
voy bajando por
las piedras anchas,
voy bajando por
las rocas duras,
por el sendero
dibujado por el
viento.
Hay árboles a mi
alrededor sombreados
por la lluvia.
Yo soy un río,
bajo cada vez más
furiosamente,
más violentamente
bajo
cada vez que un
puente me refleja
en sus arcos.
Javier Heraud Pérez (*Lima, 19 de enero de 1942 – Madre de Dios, 15 de mayo de 1963). Perteneció a una familia de clase media.
Desde muy niño mostró un gran interés por el estudio, lo que reflejaría en el ámbito académico, al ocupar el segundo puesto de su promoción en el colegio Markham, y el primer puesto a la Facultad de Letras de la Universidad Católica del Perú.
En 1960, aún siendo menor de edad, publica "El Río", poemario donde haría gala de su maestría para la composición literaria.
En 1963 retorna al Perú para librar una guerra contra el imperialismo. Uniéndose al Movimiento de Izquierda Revolucionaria. El 15 de mayo, muere acribillado en un enfrentamiento contra la Policía Peruana y algunos pobladores de Puerto Maldonado. 29 balas perforaron su cuerpo en medio del río Madre de Dios, a los 21 años de edad.
Un joven, peruano, orgullo nuestro, homenajeado por la pluma emotiva del Poeta, en este precioso recordatorio poético.
En nombre de él, en el mío propio y en el todos los peruanos que lo recordamos con orgullo va para ti, este poema de su autoría, querido amigo...
REFUGIENME COMO SIEMPRE
EN VUESTROS PECHOS
ES IMPOSIBLE
(A mis amigos)
Sólo quiero conocerme
a fondo como siempre,
sólo quiero
descansar en tierra muerta y en olvido.
Yo podría vivir solo
en el mar,
o en los montes,
pero siempre
necesitaría
de unos cuantos,
de un puñado,
de un racimo
de amigos
para pasar las
noches al lado
del café y del
silencio.
Refúgienme
como siempre
en vuestros
pechos,
corazones
alertas.
No sé si
podré
escribir
más
pues
ya
no
puedo
arreglar
este poema
librarme de esta
mesa, librarme
de
esta sidra. Yo soy un río,
voy bajando por
las piedras anchas,
voy bajando por
las rocas duras,
por el sendero
dibujado por el
viento.
Hay árboles a mi
alrededor sombreados
por la lluvia.
Yo soy un río,
bajo cada vez más
furiosamente,
más violentamente
bajo
cada vez que un
puente me refleja
en sus arcos.
Y encontró refugio en tu pluma hoy y aquí por lo cual te agradezco desde mi corazón como peruana, querido Alfonso,
Siento que por allí late un corazón blanquirojo, sería muy lindo saberlo.
Mi respeto a él y a ti, querido Poeta.
Un abrazo fraterno, con inmenso cariño y agradecimeinto de tu siempre amiga....
Queta



