
Ansiaré como siempre verte volver luz,
más por tanta cruz el viento volará mi deseo
para volverte camafeo colgado por virtud
en el ataud cerrado de mis íntimos recuerdos.
Quemará mi piel de temblar tu ausencia
más si llega tu presencia la haré devolver
a donde te quisiste perder con indigencia
secando la esencia que supuraba mi querer.
Te amaré de por vida y tras la muerte
más me volveré inerte por dejar de sufrir,
que tanto sentir es un perenne regente
del infarto latente que me mata por tí.
Callaré que te amo por amarte tanto,
he firmado ese pacto conmigo misma,
imaginaré tu caricia para olvidar el amargo
del estrangulamiento de esta desidia.
Esencia













