Tus sabios comentarios alimentan mi sentir,
me llenan de amor, mas no de fantasía,
por eso ahora entiendo que empiezo a existir.
¡Qué lejos estás, mi fiel lectora...!
Este poema que ahora escribo para tí
lo escribo porque sé que tu alma atesora
la inspiración sincera que ha nacido en mí.
¡Mi fiel lectora, qué lejos estás...!
Yo sé que la distancia no ha de impedir
los comentarios tuyos que nunca están demás,
por eso es que me atrevo el volverte a escribir.
Quisiera escribir un alegre poema
pero no encuentro la forma de empezar,
por eso te sugiero que me indiques un tema,
lo dejo a tu albedrío, me debes insinuar.
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Mariano Bequer.
Maracaibo, 09/01/09


















