Cuando Dios hizo la tierra vió que algo andaba mal,
buscó casa para el hombre y al final pudo encontrar
una isla muy hermosa, tierra de playa y palmar,
y le puso Puerto Rico, al paraíso terrenal.
Puerto Rico isla bella, eres reina del caribe,
allí el día se hace hermoso y la noche majestuosa,
su playa es paradisíaca y es su comida sabrosa,
por eso a toda su gente, este peruano le escribe.
Es borícua o borinqueño tu gentilicio natal,
es tu comida sabrosa, es tu pueblo una canción,
es tu tierra un paraíso y ésto es tan fundamental
como tu plato llamado "Chicharrón de Bayamón".
Hoy me siento como un coqui que se pone a cantar
y al compás de mis canciones he de quedarme dormido
arrullado por las olas y la brisa de tu mar
saboreando hasta el cansancio la rica "Sangría de Fido".
Al terminar mi poema no quiero que mi alma peque,
un olvido voluntario no lo debo concebir,
si algún día, Puerto Rico, lejos de ti he de morir
quiero saborear primero tu delicioso "Tembleque"
No quiero que mi alma llore pero ella empieza a llorar,
la nostalgia que hoy me embarga es ahora muy letal.
Puerto Rico tierra bella, por siempre he de recordar
que Dios te hubo bautizado: Paraíso terrenal.
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Mariano Bequer.
Maracaibo, 10/08/04





















