
que el cristal de mi alma se convierte en hielo
cada vez que abandonas estos brazos.
Vivo en la tibieza de cada recuerdo
besando el candor de tu mirada
esperando a que regreses…
Los minutos mi amor, se hacen eternos
y castigan la ansiedad del alma mía
que no hace más que suspirar dormida…
¿Qué te hace especial me he preguntado
que no puedo despojarme de tu risa…?
¿Qué misterios me arrebatan esta paz
que te siento en cada poro, vida mía?
No me alcanza una eternidad para quererte…
Eres parte de la esencia que me incita,
a danzar con la luz en todo el cuerpo
esparciendo desde adentro mi alegría…
Es que eres para mí, todo este sueño…
Ya te amaba desde antes de la vida…











