La noche y tú
Publicado: Lun Jun 03, 2013 19:47
Yo hoy, escribiría de ti.
Esta noche te invocaría,
como cada noche de poesía.
Esta noche era tu noche,
nuestra noche.
Ese puesto inspirador
en mi corazón ganó un espacio,
robado siempre por otro tirano.
Esta noche, tu vestido era la luz.
La luz de una ampolleta,
que sobraría cuando queramos
sumergir nuestros cuerpos
en la sombra sin silueta.
Esta noche, tus besos serían míos.
Invocaría a los recuerdos
para vivirlos y revivirlos,
revivirlos y revivirlos,
y volverlos a revivir
sólo para poder tocarte
mil veces en un solo segundo.
Esta noche, mi lengua sería reina.
No la única reina: tres.
Pero jamás nuestras dos monarcas
superarían a la más importante,
a la belleza de mi climax constante,
a la venus de nilo con brazos
atados a mi espalda
queriendo quedarse conmigo.
Esta noche, tocaría tu cintura
como arquitecto con su croquera,
como músico con su instrumento,
como loco con su locura,
como nadie más lo haría.
Pero recuerda, bella mía
que me priva una jauría
de pensamientos y razones
que me ausentan este día,
o esta noche.
En realidad, es mutuo.
Porque tú, musa de mis amores,
te ausentas, te ausentaste
y nunca exististe.
Amor mío,
nunca llegarás, es probable.
Sólo digo este poema
al lugar que nadie usa
y que nadie se atreve a usar.
Te amo, _____________.
Esta noche te invocaría,
como cada noche de poesía.
Esta noche era tu noche,
nuestra noche.
Ese puesto inspirador
en mi corazón ganó un espacio,
robado siempre por otro tirano.
Esta noche, tu vestido era la luz.
La luz de una ampolleta,
que sobraría cuando queramos
sumergir nuestros cuerpos
en la sombra sin silueta.
Esta noche, tus besos serían míos.
Invocaría a los recuerdos
para vivirlos y revivirlos,
revivirlos y revivirlos,
y volverlos a revivir
sólo para poder tocarte
mil veces en un solo segundo.
Esta noche, mi lengua sería reina.
No la única reina: tres.
Pero jamás nuestras dos monarcas
superarían a la más importante,
a la belleza de mi climax constante,
a la venus de nilo con brazos
atados a mi espalda
queriendo quedarse conmigo.
Esta noche, tocaría tu cintura
como arquitecto con su croquera,
como músico con su instrumento,
como loco con su locura,
como nadie más lo haría.
Pero recuerda, bella mía
que me priva una jauría
de pensamientos y razones
que me ausentan este día,
o esta noche.
En realidad, es mutuo.
Porque tú, musa de mis amores,
te ausentas, te ausentaste
y nunca exististe.
Amor mío,
nunca llegarás, es probable.
Sólo digo este poema
al lugar que nadie usa
y que nadie se atreve a usar.
Te amo, _____________.


