Flores de Armenia
Publicado: Sab May 11, 2013 02:13
Flores de Armenia
En un vaso claro
con flores de Armenia,
los ojos se duermen
al llegar la luna.
Y pasa estirada
la noche del agua,
que a soplos embriaga,
del cristal la copa.
Sus enajenados
racimos del alma,
son húmedas gotas
que luz van soltando.
Son exploraciones,
de divinas notas,
frotando los sueños
para recordarte.
Y aunque no regreses
en la oscuridad,
y aunque no te vea,
y aunque no te escuche;
estaré pensando
lo bien que te quise,
cuando yo era tuyo,
cuando tu eras mia.
---
Dulces pedazos
Han caído las rosas de la tarde...
y sin Ventura vamos sosteniendo
la incertidumbre de los que se adoran
pero ya nunca más, se darán besos.
¿Acaso retuvimos los recuerdos?
Y si posible fue, ¿de que nos sirve?
Si todo es una luz, reseca y gualda,
penetrando en los ojos moribundos
como si fueran flechas de nostalgia
lanzadas por el sueño de la vida.
Sienten mis labios besos, sin sus labios
...entonces me doy cuenta que deliro
y sigo analizando las caricias
que no se cómo llegan y se pegan
como dulces pedazos de deseo...
Han caído las sombras de la noche
y he quedado esperándote en el sueño
como un niño a su ángel de la guarda.
Y todo es un susurro que se aleja
en el sonido extraño del olvido
nacido del pasado y de la muerte.
Germán g
En un vaso claro
con flores de Armenia,
los ojos se duermen
al llegar la luna.
Y pasa estirada
la noche del agua,
que a soplos embriaga,
del cristal la copa.
Sus enajenados
racimos del alma,
son húmedas gotas
que luz van soltando.
Son exploraciones,
de divinas notas,
frotando los sueños
para recordarte.
Y aunque no regreses
en la oscuridad,
y aunque no te vea,
y aunque no te escuche;
estaré pensando
lo bien que te quise,
cuando yo era tuyo,
cuando tu eras mia.
---
Dulces pedazos
Han caído las rosas de la tarde...
y sin Ventura vamos sosteniendo
la incertidumbre de los que se adoran
pero ya nunca más, se darán besos.
¿Acaso retuvimos los recuerdos?
Y si posible fue, ¿de que nos sirve?
Si todo es una luz, reseca y gualda,
penetrando en los ojos moribundos
como si fueran flechas de nostalgia
lanzadas por el sueño de la vida.
Sienten mis labios besos, sin sus labios
...entonces me doy cuenta que deliro
y sigo analizando las caricias
que no se cómo llegan y se pegan
como dulces pedazos de deseo...
Han caído las sombras de la noche
y he quedado esperándote en el sueño
como un niño a su ángel de la guarda.
Y todo es un susurro que se aleja
en el sonido extraño del olvido
nacido del pasado y de la muerte.
Germán g



