Sombras
Publicado: Jue Mar 21, 2013 00:42
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Sombras
Triscad, oh sombras gráciles y mudas,
corretear por la noche con placer,
mientras duerme el cerúleo manto
bajo el brulote de las náyades.
Soledad profunda, en un cóncavo
desvarió de la oscura distancia,
cual ópalo esparciendo sus reflejos,
la intensa multitud de astros rutilantes.
Y cuando al alba acuda un ígneo resplandor
dejarás de introducirte en los misterios
de la negra resaca, para volverte cándida
manecilla, de un rojo y lento movimiento astral.
- - -
El paisaje
Tupida en grama y colorido claro,
la llanura despliega sus contornos
donde pastan alegres recentales
con cálido balido y torpe andar...
Un delicado viento pasa y deja
las coloridas flores de la ceiba,
esparcidas en mallas de raíces
que sus delgados troncos han formado.
Muy cerca de un ruinoso caserío,
flota un delgado manto de neblina
como un cendal que el cielo le prestara
para teñir de frescuras el suelo.
Entre crepitaciones, la maleza,
va formando sus sones naturales,
mezclados a los cantos de las aves
que continuos emergen del ramaje.
Entre las coloridas flores, vibra
el ágil chupamirto, cual enjambre,
se arrima hasta mi oído, a deleitar
mi espíritu con las contemplaciones.
Junto a un peñasco se desliza sombra,
dando frescor al cristalino arroyo,
lleno de guijas que lamiendo corre
mientras va murmurando cuesta abajo.
German g
Sombras
Triscad, oh sombras gráciles y mudas,
corretear por la noche con placer,
mientras duerme el cerúleo manto
bajo el brulote de las náyades.
Soledad profunda, en un cóncavo
desvarió de la oscura distancia,
cual ópalo esparciendo sus reflejos,
la intensa multitud de astros rutilantes.
Y cuando al alba acuda un ígneo resplandor
dejarás de introducirte en los misterios
de la negra resaca, para volverte cándida
manecilla, de un rojo y lento movimiento astral.
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El paisaje
Tupida en grama y colorido claro,
la llanura despliega sus contornos
donde pastan alegres recentales
con cálido balido y torpe andar...
Un delicado viento pasa y deja
las coloridas flores de la ceiba,
esparcidas en mallas de raíces
que sus delgados troncos han formado.
Muy cerca de un ruinoso caserío,
flota un delgado manto de neblina
como un cendal que el cielo le prestara
para teñir de frescuras el suelo.
Entre crepitaciones, la maleza,
va formando sus sones naturales,
mezclados a los cantos de las aves
que continuos emergen del ramaje.
Entre las coloridas flores, vibra
el ágil chupamirto, cual enjambre,
se arrima hasta mi oído, a deleitar
mi espíritu con las contemplaciones.
Junto a un peñasco se desliza sombra,
dando frescor al cristalino arroyo,
lleno de guijas que lamiendo corre
mientras va murmurando cuesta abajo.
German g


