
En el portal de este final
se me quedó invisible la herida.
Perdí el papel añejo de mis poesías
donde tu nombre con versos
dibujé en historias y escenarios.
Donde te fabriqué con la piel de mis versos
y te amoldé en los huesos de mi pensar.
Mas tarde,
te perfumé con el sentir
que destila mi alma inquieta.
y te aferré a mi pensamiento
con el adhesivo de tus besos.
Atemporal
Caminé sobre tus pasos
huyendo de tu ventana de silencios.
Asfixiando mis miedos con esta bufanda
tejida con la fina hebra de tu cuerpo.
Tú, mi fantasma sin tiempo
forjado con la hiel de la duda.
Tú,
mi ingravidez y mi silencio,
liado en tu espacio sin nombres
extenuado por el caminar
de lo sucedido y lo incierto.
Tú,
la herida que sangra
lejanías y recuerdos,
urdes el dolor de mi alma
con indiferencia y pasión.
Yo,
tu olvido y tu espacio,
tu tiempo sin arena,
tu después y tu nunca
el matiz que ignoras.
Hoy, en el portal de este final
se me quedó invisible esta herida.





















