CAMBIAR
Publicado: Sab Feb 23, 2013 13:05
Cambiar
Se suele comentar.
¡Este hombre nunca va a cambiar!
mas puede suceder
que en vez de un hombre sea una mujer.
¿Porque habrían de hacerlo?
¿Es acaso pecado no haber cambiado?
Nadie que esté enamorado, nunca debe de esperar,
que la persona que quiere, deba cambiar,
A la persona amada hay que quererla
con sus defectos y sus virtudes,
no es como una gema que tú embelleces cuando la pules.
Puede ocurrir, que por mucho pulirla y embellecerla huya de ti.
Si se quiere de veras, se ha de que querer,
a la persona amada tal como es.
Sin cortapisas, obligaciones o reglas fijas.
Nada debe cambiar su idiosincrasia
pues de otra manera pierde su gracia.
Si la cambiamos, será como un robot que programamos,
es como los aparatos esos modernos, nunca se intente,
querer quitar un “chip” o un componente,
con eso habrás logrado
que nunca más funcione y estropearlo.
Hay que tratar de usarlos tal como son,
no ponerles adornos u otro motor.
Así sucede con mujeres y hombres,
no porque las cambiemos serán mejores.
Las personas son únicas, en sus propios valores.
Autor: Pablo Avendaño Lara
Se suele comentar.
¡Este hombre nunca va a cambiar!
mas puede suceder
que en vez de un hombre sea una mujer.
¿Porque habrían de hacerlo?
¿Es acaso pecado no haber cambiado?
Nadie que esté enamorado, nunca debe de esperar,
que la persona que quiere, deba cambiar,
A la persona amada hay que quererla
con sus defectos y sus virtudes,
no es como una gema que tú embelleces cuando la pules.
Puede ocurrir, que por mucho pulirla y embellecerla huya de ti.
Si se quiere de veras, se ha de que querer,
a la persona amada tal como es.
Sin cortapisas, obligaciones o reglas fijas.
Nada debe cambiar su idiosincrasia
pues de otra manera pierde su gracia.
Si la cambiamos, será como un robot que programamos,
es como los aparatos esos modernos, nunca se intente,
querer quitar un “chip” o un componente,
con eso habrás logrado
que nunca más funcione y estropearlo.
Hay que tratar de usarlos tal como son,
no ponerles adornos u otro motor.
Así sucede con mujeres y hombres,
no porque las cambiemos serán mejores.
Las personas son únicas, en sus propios valores.
Autor: Pablo Avendaño Lara