Qué me importan los besos...!
Publicado: Lun Feb 18, 2013 19:58
Que me importan los besos
que otros labios te han besado.
¿Si sólo hubiera sido eso?
Ayer me habrían enajenado,
de rabia me hubiera muerto
al haberme de ti tan alejado.
Hoy sigo soñando despierto
desvariando en la almohada,
a pesar de tu amor desierto.
Eres mi sacerdotisa, mi hada,
la que cubre las inquietudes
de mi alma doliente y callada.
Otros brazos de otras latitudes
llenaron tu cuerpo de caricias,
y mi alma de negras vicisitudes.
Fuiste bosque de mis codicias
pero otro degustó el fruto
del "jardín de tus delicias"
Mi ansias siguen de luto
quemadas por los celos
a este corazón impoluto.
Desvarío y te veo en el cielo
entre mis brazos engarzada...
¡Ay Dios! Si estoy en el suelo.
Aunque mi piel esté gastada
mis ansias siguen vigentes
para que clarees alborozada.
Para ti retoñaré las simientes
que quedaron en mi barbecho.
¿Dime que tú así lo sientes?
Y aunque ya poco cosecho
y mis campos sean eriales,
aún sigue latiendo mi pecho.
Siguen vigentes mis ideales,
y aunque en el cuerpo inertes,
en el alma brotan a raudales.
Ya sé que no será esa mi suerte
revivir estaciones ancestrales,
me conformo en silencio quererte.
¡Agua brotan de mis lagrimales!
Al recordar aquellos momentos
que no empaparon tus rosales.
¡Vivir entre suspiros y tormentos!
el más inhumano de los rituales
el dolor de amor más cruento.
No existe remedio para mis males.
La vida no quiso darme la tuya,
aunque fuimos por otros ramales;
que este amor nunca concluya.
que otros labios te han besado.
¿Si sólo hubiera sido eso?
Ayer me habrían enajenado,
de rabia me hubiera muerto
al haberme de ti tan alejado.
Hoy sigo soñando despierto
desvariando en la almohada,
a pesar de tu amor desierto.
Eres mi sacerdotisa, mi hada,
la que cubre las inquietudes
de mi alma doliente y callada.
Otros brazos de otras latitudes
llenaron tu cuerpo de caricias,
y mi alma de negras vicisitudes.
Fuiste bosque de mis codicias
pero otro degustó el fruto
del "jardín de tus delicias"
Mi ansias siguen de luto
quemadas por los celos
a este corazón impoluto.
Desvarío y te veo en el cielo
entre mis brazos engarzada...
¡Ay Dios! Si estoy en el suelo.
Aunque mi piel esté gastada
mis ansias siguen vigentes
para que clarees alborozada.
Para ti retoñaré las simientes
que quedaron en mi barbecho.
¿Dime que tú así lo sientes?
Y aunque ya poco cosecho
y mis campos sean eriales,
aún sigue latiendo mi pecho.
Siguen vigentes mis ideales,
y aunque en el cuerpo inertes,
en el alma brotan a raudales.
Ya sé que no será esa mi suerte
revivir estaciones ancestrales,
me conformo en silencio quererte.
¡Agua brotan de mis lagrimales!
Al recordar aquellos momentos
que no empaparon tus rosales.
¡Vivir entre suspiros y tormentos!
el más inhumano de los rituales
el dolor de amor más cruento.
No existe remedio para mis males.
La vida no quiso darme la tuya,
aunque fuimos por otros ramales;
que este amor nunca concluya.
