Virgen bella
Publicado: Lun Nov 12, 2012 03:49
Virgen bella
Hablas y te acomodas en los portales de la soledad.
Niña simple y sencilla.
Toca el violín y busca los labios adorables.
Quizá para mañana la trompeta se escuche,
y tu boda se llene de alborozo y confeti.
Guardaste un blanco inmóvil en tu vestido lleno de perfume.
Virgen bella, tus pechos han crecido,
como las tiernas hojas de un sueño adolecido.
Hasta tus ojos brillan con espejismos esplendorosos.
Te has merecido el canto de los ángeles...
Aunque los hombres reprueben tu dulzura,
y devorarte quieran los infernales deseos.
- - - - - -
Noviembre
Noviembre pasa con delirio y fatiga
oscilando en los aguados ojos de los oscuros días.
Yo quise retener una manzana,
cuando el adiós sonó como un suspiro.
Alcancé con mi aliento la espléndida monotonía
y los agudos saltos del vendaval hirieron mis palabras.
Me alargue por encima de sus muslos
y sus cabellos fueron como gotas de sombra.
Amores que tropiezan y se ahogan.
Sonidos enterrados en el agua.
Y de pronto aparecen los quejidos,
con sus ácidos largos y revueltos,
entre la niebla gris de los caídos.
Noviembre pasa, sepultando la voz de los difuntos.
- - - - - -
Germán g
Hablas y te acomodas en los portales de la soledad.
Niña simple y sencilla.
Toca el violín y busca los labios adorables.
Quizá para mañana la trompeta se escuche,
y tu boda se llene de alborozo y confeti.
Guardaste un blanco inmóvil en tu vestido lleno de perfume.
Virgen bella, tus pechos han crecido,
como las tiernas hojas de un sueño adolecido.
Hasta tus ojos brillan con espejismos esplendorosos.
Te has merecido el canto de los ángeles...
Aunque los hombres reprueben tu dulzura,
y devorarte quieran los infernales deseos.
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Noviembre
Noviembre pasa con delirio y fatiga
oscilando en los aguados ojos de los oscuros días.
Yo quise retener una manzana,
cuando el adiós sonó como un suspiro.
Alcancé con mi aliento la espléndida monotonía
y los agudos saltos del vendaval hirieron mis palabras.
Me alargue por encima de sus muslos
y sus cabellos fueron como gotas de sombra.
Amores que tropiezan y se ahogan.
Sonidos enterrados en el agua.
Y de pronto aparecen los quejidos,
con sus ácidos largos y revueltos,
entre la niebla gris de los caídos.
Noviembre pasa, sepultando la voz de los difuntos.
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Germán g

