Mujer de Espuma escribió:Tus letras me calaron hondo mi querido Solcito al imaginar una pareja consumando su amor ante el altar de Dios con esa ilusión que sólo pueden tener los corazones enamorados.
El final me dejó una interrogante, si la novia se marchó, el autor de tan bella inspiración sólo fue testigo mudo, royendo su amor en silencio y con ansias de conquistar su corazón?
Ya despejarás mi duda llegado el momento, mientras tanto llegue a ti mi felicitación por tu bella inspiración y un inmenso abrazo compañero de tantos y lindos encuentros.
Con mi siempre cariño, aquí contigo, tu amiga…
Queta
Pido disculpas por saltarme el orden de comentarios.
La celebración-
Al lado del mar, en un parador amurallado en lo alto de una cima, una
capilla resguardada y rodeada de vegetación, con músicos y ritmos celtas
que alcanzan a despertar los encantos del alma que despierta.
La capilla-
Pequeña, rustica y florida con bóvedas rodeadas de ventanas y un sol
radiante que asoma entre caras claras de felicidad.
Los novios-
En el altar resuenan, dando campanadas entre dos corazones que se
aman, siendo una pareja que goza de mi amistad.
Mi encuentro-
Por segunda vez, con una persona, con la que otra vez las miradas se
cruzaron llenándose de complicidad, en el silencio de la misa sin
poderlo evitar, alcanzando un silencio del que se disfruta con claridad,
siendo familia de los novios. Al fondo de la capilla, mi persona estaba
tan cerca que con la mano la podía alcanzar, con su sombrero de ala
ancha que al alzar la mirada sus ojos se podían ver delatándose en su
gesto al proceder.
Mi espasmo-
Anonadado quede sin poder reaccionar a tal encanto, como si un hada
me hubiese encantado disfrutando en silencio de esa impresionante
complicidad, privándome de articular palabra mientras se hicieron
distantes mirando su partir sin una voz que la hiciese regresar,
perplejo en mis ansias de conquista de una voz descubrir.
Apreciada Queta, te escenifico un poco el fondo de lo que en versos trate de trasmitir, ya que en esta ocasión tiene parte de realidad, me sorprendió que lo supiste percibir por lo que lo narro con un poco de estructura.
Hay ciertos encuentros que dan magia a la vida, surgen plenos y puros como si algo especial sucediese para poderlo disfrutar.
Con mucho cariño,
Soldeldía