Personajes de mi pueblo
Publicado: Jue Sep 27, 2012 14:12
Caracterizaciones
El mudo
Estanislado viene cojeando.
Introduciendo el cuerpo en la penumbra
que su alma respira del silencio.
Su cara de ogro bueno resplandece
cuando sus grandes dientes manifiesta.
Su trabajo consiste en cortar leña
para encender fogatas en las casas.
Es pequeño y barbón, pero se agranda
cuando le brota amor del corazón.
Es el mudo del pueblo, y todo entiende,
aunque se da a entender con gesto y seña.
Así nació, y así feliz se asoma
por los oscuros tramos del destino,
que los hombres ingratos no comprenden,
tratándolo de ingenuo y mojigato
y explotando su mísera bondad
con intensas penurias y trabajos.
Nadie mira el espíritu profundo
que a solas busca entrar en el olvido.
Su cara trae marcas de nostalgia
arrancadas del oculto pasado,
nadie sabe de donde es que provino
su mímica figura, apareció de pronto
y así empezó a vivir entre la gente,
hasta ser conocido como el mudo
del Zape. Siempre trae su chamarra
de pana, y cada mes le toca baño,
y se vuelve un pescado blanquecino
envuelto entre la espuma del jabón,
que afanoso disfruta y lo termina.
Entre los callejones siempre vaga
memorizando arrullos interiores
para sentir caricias maternales.
Por eso hablando solo se entretiene
como si fuera amigo de las cosas,
mas que amigo de Dios y de los hombres.
En su carácter tiene un poco de Ángel,
y otro poco de Diablo en su mirada.
~<>~<>~<>~<>~<>~<>~<>~<>~<>~
Don Bernardino
Andale viejo bello, siembra tu tierra
que ha llegado su tiempo, ya se acerca la lluvia
y los brotes asoman su colorido tierno
expresando la dicha de los campos floridos.
Yo te vi aquella tarde levantando el macuchi
de tu apretada huerta, luego me impresionó
contemplar tu figura de gigante valiente
enfrentando el enjambre de aguerridas abejas
que vencidas te dieron la miel de su colmena.
Tu no lo sabrás nunca, pero yo te admiraba,
y veía tu mano proveerles gozosa
de tu escasa alacena, para el necesitado.
Los indios que bajaban cansados del camino,
recibían cariño de tu grande pobreza,
ofreciéndoles techo y alimento a su mesa.
¡Oh señor Bernardino! su vida fue un ejemplo
de amor para el destino, que ahora mismo recorro...
~<>~<>~<>~<>~<>~<>~<>~<>~<>~
Ninfa
Enigmática cruza por mis ojos
impresionando el tiempo de mi infancia.
Mujer de vestiduras siempre negras,
como el color carbón de sus pupilas.
Le llamaban la loca, y sus facciones
no reflejaban vida ni hermosura.
Su cabello era largo, y era negro,
como las noches frías del invierno,
Su casa era pequeña, y yo pensaba
que parecía la casa de una bruja
que conocí en los cuentos infantiles.
Espantaba el silencio de sus pasos,
hubo veces que apareció de pronto,
ante nuestros senderos rumbo a casa,
y nos causaba espanto y mucho miedo
verla venir con todos sus poderes
y convertir en sapos nuestros cuerpos.
Ninfa la loca, le gritaban todos;
enardeciendo mas su extraño modo...
Aun puedo sentir su espacio lúgubre,
que expandió su presencia por el aire.
~<>~<>~<>~<>~<>~<>~<>~<>~<>~
Doña Guadalupe
Habla de Villa, de las revoluciones,
de la gente colgada y fusilada
por perder las batallas y las guerras.
Sus vestidos de encajes narran tiempos
que atrajeron al hilo y al bordado,
para sentir la historia del pasado
apretada a la débil existencia
que la anciana proyecta mustiamente,
para extasiar los días del presente.
Sun embargo el temor llega de noche
y Doña Guadalupe se acobarda
y atrancando su puerta con mil rocas,
se dispone a dormir entre los Ángeles,
que dice; Dios le envía cada noche.
Su memoria le falla y de repente
se olvida de los nombres y las cosas
y empieza a delirar con sus fantasmas.
Y es que lleva en su cuerpo mas de un siglo.
GErmAN g
El mudo
Estanislado viene cojeando.
Introduciendo el cuerpo en la penumbra
que su alma respira del silencio.
Su cara de ogro bueno resplandece
cuando sus grandes dientes manifiesta.
Su trabajo consiste en cortar leña
para encender fogatas en las casas.
Es pequeño y barbón, pero se agranda
cuando le brota amor del corazón.
Es el mudo del pueblo, y todo entiende,
aunque se da a entender con gesto y seña.
Así nació, y así feliz se asoma
por los oscuros tramos del destino,
que los hombres ingratos no comprenden,
tratándolo de ingenuo y mojigato
y explotando su mísera bondad
con intensas penurias y trabajos.
Nadie mira el espíritu profundo
que a solas busca entrar en el olvido.
Su cara trae marcas de nostalgia
arrancadas del oculto pasado,
nadie sabe de donde es que provino
su mímica figura, apareció de pronto
y así empezó a vivir entre la gente,
hasta ser conocido como el mudo
del Zape. Siempre trae su chamarra
de pana, y cada mes le toca baño,
y se vuelve un pescado blanquecino
envuelto entre la espuma del jabón,
que afanoso disfruta y lo termina.
Entre los callejones siempre vaga
memorizando arrullos interiores
para sentir caricias maternales.
Por eso hablando solo se entretiene
como si fuera amigo de las cosas,
mas que amigo de Dios y de los hombres.
En su carácter tiene un poco de Ángel,
y otro poco de Diablo en su mirada.
~<>~<>~<>~<>~<>~<>~<>~<>~<>~
Don Bernardino
Andale viejo bello, siembra tu tierra
que ha llegado su tiempo, ya se acerca la lluvia
y los brotes asoman su colorido tierno
expresando la dicha de los campos floridos.
Yo te vi aquella tarde levantando el macuchi
de tu apretada huerta, luego me impresionó
contemplar tu figura de gigante valiente
enfrentando el enjambre de aguerridas abejas
que vencidas te dieron la miel de su colmena.
Tu no lo sabrás nunca, pero yo te admiraba,
y veía tu mano proveerles gozosa
de tu escasa alacena, para el necesitado.
Los indios que bajaban cansados del camino,
recibían cariño de tu grande pobreza,
ofreciéndoles techo y alimento a su mesa.
¡Oh señor Bernardino! su vida fue un ejemplo
de amor para el destino, que ahora mismo recorro...
~<>~<>~<>~<>~<>~<>~<>~<>~<>~
Ninfa
Enigmática cruza por mis ojos
impresionando el tiempo de mi infancia.
Mujer de vestiduras siempre negras,
como el color carbón de sus pupilas.
Le llamaban la loca, y sus facciones
no reflejaban vida ni hermosura.
Su cabello era largo, y era negro,
como las noches frías del invierno,
Su casa era pequeña, y yo pensaba
que parecía la casa de una bruja
que conocí en los cuentos infantiles.
Espantaba el silencio de sus pasos,
hubo veces que apareció de pronto,
ante nuestros senderos rumbo a casa,
y nos causaba espanto y mucho miedo
verla venir con todos sus poderes
y convertir en sapos nuestros cuerpos.
Ninfa la loca, le gritaban todos;
enardeciendo mas su extraño modo...
Aun puedo sentir su espacio lúgubre,
que expandió su presencia por el aire.
~<>~<>~<>~<>~<>~<>~<>~<>~<>~
Doña Guadalupe
Habla de Villa, de las revoluciones,
de la gente colgada y fusilada
por perder las batallas y las guerras.
Sus vestidos de encajes narran tiempos
que atrajeron al hilo y al bordado,
para sentir la historia del pasado
apretada a la débil existencia
que la anciana proyecta mustiamente,
para extasiar los días del presente.
Sun embargo el temor llega de noche
y Doña Guadalupe se acobarda
y atrancando su puerta con mil rocas,
se dispone a dormir entre los Ángeles,
que dice; Dios le envía cada noche.
Su memoria le falla y de repente
se olvida de los nombres y las cosas
y empieza a delirar con sus fantasmas.
Y es que lleva en su cuerpo mas de un siglo.
GErmAN g

