Siluetas
Publicado: Mié Sep 05, 2012 20:10
Siluetas
a-
La luz se te metió por los costados
hasta sacar el llanto estéril
que frenaba el color de la mirada.
No había sol y la luna se escondía
bajo el ala quebrada de la noche,
traqueteando en las métricas estrellas.
La emoción penetraba en las murallas
de los recuerdos hechos por el sueño
que alegre se dormía en los pulgares.
Letras tejidas en el frágil ceno
de la ilusión teñida por los besos
que mi madre sembrara en los sesenta.
Los álamos tapaban su figura
recostada en la sombra de mis ojos
que amorosos median su corazón.
Hay horas vivas, horas que no pasan,
porque van injertadas en el alma
para llevar amor al paraíso.
b-
Josué tenía la fe temblando en su mirada,
Rahab sabia que Dios estaba ahí.
Y esperaba escuchar el grito doble
que haría caer los muros de Jericó,.
Danzarinas desnudas en la alcoba
y los dedos del rey sobre la copa,
lejos de la mirada de los justos,
Y cayó Jericó como una tumba
tapizada de sombríos cadáveres
y olores de luto eternizado.
Los muros espantados se quebraron
ante la voz de guerra
y el sonido angelical de la trompeta.
c-
Los cantos graves y extensos de los grillos,
se adhieren con la moche diminuta,
En la floresta oscura se empalagan los miedos,
es como si el alma de las cosas
captara sensaciones cohibidas.
Nadie puede dudar que brota espanto,
de los zarzales oscuros y enlazados,
Hasta miradas imaginarias suelen observarnos,
y sus largos brazos arrancarnos la piel.
Así pensamos cuando la noche se torna tenebrosa,
y las cosas adquieren un aspecto grotesco,
Ni dudar de su gigantes brazos,
moviéndose al compás del viento,
que a veces inhala un extraño sonido.,
así son los arboles, entre
la tenebrosa soledad nocturna, que
impactante se adhieren con la sombra.
gerMAN g
a-
La luz se te metió por los costados
hasta sacar el llanto estéril
que frenaba el color de la mirada.
No había sol y la luna se escondía
bajo el ala quebrada de la noche,
traqueteando en las métricas estrellas.
La emoción penetraba en las murallas
de los recuerdos hechos por el sueño
que alegre se dormía en los pulgares.
Letras tejidas en el frágil ceno
de la ilusión teñida por los besos
que mi madre sembrara en los sesenta.
Los álamos tapaban su figura
recostada en la sombra de mis ojos
que amorosos median su corazón.
Hay horas vivas, horas que no pasan,
porque van injertadas en el alma
para llevar amor al paraíso.
b-
Josué tenía la fe temblando en su mirada,
Rahab sabia que Dios estaba ahí.
Y esperaba escuchar el grito doble
que haría caer los muros de Jericó,.
Danzarinas desnudas en la alcoba
y los dedos del rey sobre la copa,
lejos de la mirada de los justos,
Y cayó Jericó como una tumba
tapizada de sombríos cadáveres
y olores de luto eternizado.
Los muros espantados se quebraron
ante la voz de guerra
y el sonido angelical de la trompeta.
c-
Los cantos graves y extensos de los grillos,
se adhieren con la moche diminuta,
En la floresta oscura se empalagan los miedos,
es como si el alma de las cosas
captara sensaciones cohibidas.
Nadie puede dudar que brota espanto,
de los zarzales oscuros y enlazados,
Hasta miradas imaginarias suelen observarnos,
y sus largos brazos arrancarnos la piel.
Así pensamos cuando la noche se torna tenebrosa,
y las cosas adquieren un aspecto grotesco,
Ni dudar de su gigantes brazos,
moviéndose al compás del viento,
que a veces inhala un extraño sonido.,
así son los arboles, entre
la tenebrosa soledad nocturna, que
impactante se adhieren con la sombra.
gerMAN g

