Poemas indescifrables
Publicado: Mar Sep 04, 2012 19:54
Poemas indescifrables
Estuvimos ahí, en el penúltimo canto del deseo,
y descubrimos el callejón del beso,
la minúscula grieta del abrazo
y el retorno sangriento del ocaso,
y vimos cuando llegaron las rosas
repartiendo sus aguerridos coros,
con las espinas secas de la vida.
Fue un delirio de amor cruzando el alma,
para envolver los cuerpos con la sombra
apretada de símbolos amables.
El sol caído en llanto indescifrable.
El viento pernoctando en el sonido,
y la tierra bebiendo del silencio
que va rondando el sueño de las cosas.
- - -
Tu amor posó en mis labios su fulgor
como una estrella dulce y apacible
reventando de luz en la distancia.
Nada pudo alejar nuestra ilusión
del corazón alegre como un niño,
disfrutando de su imaginación.
Todo lo dijo el tiempo con los años,
nunca podrá la adversidad vencer,
la acumulada voz de los deseos
puesta en las manos del divino Dios.
- - -
Se que muchas caricias anunciaron,
nuestro placer disuelto en el color
del fuego, sin embargo nos pegó
el destino con míseras penumbras
anunciadas, por el carácter tosco
de la vida...
¿Hubo razón acaso, para odiar?
¡Jamás! gozamos con agrado el beso
y aventamos pedazos de ternura
por el vacío enorme del deseo.
Nadie puede decir que nos mentimos,
ningún humano habrá de conocer,
la delicada unión de nuestros cuerpos
en la locura exacta del amor.
Amor que nos llevó por sus senderos
plácidos...
- --
El viento trae sueños de cobre,
y va desparramando sus colores.
La noche fue trozando los cadáveres.
Entre la luna gris y las estrellas,
abundan las miradas de los tristes.
Así vagan los ángeles perdidos.
Así se va quedando la sonrisa
dibujada en la coloración
de versos adaptables a la voz.
GERman g
Estuvimos ahí, en el penúltimo canto del deseo,
y descubrimos el callejón del beso,
la minúscula grieta del abrazo
y el retorno sangriento del ocaso,
y vimos cuando llegaron las rosas
repartiendo sus aguerridos coros,
con las espinas secas de la vida.
Fue un delirio de amor cruzando el alma,
para envolver los cuerpos con la sombra
apretada de símbolos amables.
El sol caído en llanto indescifrable.
El viento pernoctando en el sonido,
y la tierra bebiendo del silencio
que va rondando el sueño de las cosas.
- - -
Tu amor posó en mis labios su fulgor
como una estrella dulce y apacible
reventando de luz en la distancia.
Nada pudo alejar nuestra ilusión
del corazón alegre como un niño,
disfrutando de su imaginación.
Todo lo dijo el tiempo con los años,
nunca podrá la adversidad vencer,
la acumulada voz de los deseos
puesta en las manos del divino Dios.
- - -
Se que muchas caricias anunciaron,
nuestro placer disuelto en el color
del fuego, sin embargo nos pegó
el destino con míseras penumbras
anunciadas, por el carácter tosco
de la vida...
¿Hubo razón acaso, para odiar?
¡Jamás! gozamos con agrado el beso
y aventamos pedazos de ternura
por el vacío enorme del deseo.
Nadie puede decir que nos mentimos,
ningún humano habrá de conocer,
la delicada unión de nuestros cuerpos
en la locura exacta del amor.
Amor que nos llevó por sus senderos
plácidos...
- --
El viento trae sueños de cobre,
y va desparramando sus colores.
La noche fue trozando los cadáveres.
Entre la luna gris y las estrellas,
abundan las miradas de los tristes.
Así vagan los ángeles perdidos.
Así se va quedando la sonrisa
dibujada en la coloración
de versos adaptables a la voz.
GERman g




