Vivos.
Publicado: Jue Jul 26, 2012 18:23
Hace tiempo que no me mataba la duda; hace tiempo que no te mueres por mí. Hace tiempo que estamos vivos, amor mío, terriblemente vivos.
Hace tiempo que me acostumbro a ti, que no estás, a ti ausente, a mi con mis costumbres colericas y vacías, mundanas, al pie de mi cama como un mostruo de dos cabezas, con sombras-formas calidas de soledad-
Utopía amor, utopía no es camino de baldozas amarillas, no son los huesos como piezas de marfil, como la plata o el oro, o como el acero inoxidable.
Utopía no es abrazar la noche, es quererte dibujar en ella...
Es perderme mientras te busco, es encontrarme perdido, vivo, terriblemente vivo.
El viento -cuerpo minimalista, soneto bien medido, hurtando verbos y metáforas- sabe que te amo, y trae consigo esos ocazos cálidos, amenos, dulcísimos que tanto te prometía entre quimeras; míralos, aún durmiendo en camas separadas, siguen arribando hacía tu rostro.
Hace tiempo que no me ponía a olvidarte, a beberte, a escribirte, hace tiempo que no me mataba esa duda de saber si aún te mueres por mi.
Y aquí estamos ¡ay de mi! ¡de nosotros! vivos, terriblemente vivos.
Hace tiempo que me acostumbro a ti, que no estás, a ti ausente, a mi con mis costumbres colericas y vacías, mundanas, al pie de mi cama como un mostruo de dos cabezas, con sombras-formas calidas de soledad-
Utopía amor, utopía no es camino de baldozas amarillas, no son los huesos como piezas de marfil, como la plata o el oro, o como el acero inoxidable.
Utopía no es abrazar la noche, es quererte dibujar en ella...
Es perderme mientras te busco, es encontrarme perdido, vivo, terriblemente vivo.
El viento -cuerpo minimalista, soneto bien medido, hurtando verbos y metáforas- sabe que te amo, y trae consigo esos ocazos cálidos, amenos, dulcísimos que tanto te prometía entre quimeras; míralos, aún durmiendo en camas separadas, siguen arribando hacía tu rostro.
Hace tiempo que no me ponía a olvidarte, a beberte, a escribirte, hace tiempo que no me mataba esa duda de saber si aún te mueres por mi.
Y aquí estamos ¡ay de mi! ¡de nosotros! vivos, terriblemente vivos.
