Llueve.
Publicado: Mié Jul 04, 2012 18:09
Y del cielo bajan promesas,
estrellas que no alcanzan la noche,
lunas de antiguos amores
que luchan por olvidarse.
Y se abrazan al suelo,
otras tantas, deciden
poblar los techos
de casas más vacías que alegres,
de gente más ocupada
que feliz.
Pero llega a mi, una gota,
una que no se parece a la lágrima
o al sudor que acostumbro
cuando el miedo habita
en cada uno de los huesos
que me mantiene en pie.
una gota que se parece
a mí, cayendo, como la noche
o como un hablador.
Y de pronto, compartimos
paragüas y soledad,
compartimos humedad
y epifanía; compartimos
vísperas grisasecas.
Ella no habla y no hace falta,
yo tampoco estoy de humor.
El cielo llueve y mi ciudad
es un absurdo en el poema,
un cuerpo
flotando entre los mares,
Una colilla de cigarro
que sirve para quemar suspiros,
los mismos, que entre tanta lluvia,
entre tantos recuerdos
ya no me dejan respirar.
estrellas que no alcanzan la noche,
lunas de antiguos amores
que luchan por olvidarse.
Y se abrazan al suelo,
otras tantas, deciden
poblar los techos
de casas más vacías que alegres,
de gente más ocupada
que feliz.
Pero llega a mi, una gota,
una que no se parece a la lágrima
o al sudor que acostumbro
cuando el miedo habita
en cada uno de los huesos
que me mantiene en pie.
una gota que se parece
a mí, cayendo, como la noche
o como un hablador.
Y de pronto, compartimos
paragüas y soledad,
compartimos humedad
y epifanía; compartimos
vísperas grisasecas.
Ella no habla y no hace falta,
yo tampoco estoy de humor.
El cielo llueve y mi ciudad
es un absurdo en el poema,
un cuerpo
flotando entre los mares,
Una colilla de cigarro
que sirve para quemar suspiros,
los mismos, que entre tanta lluvia,
entre tantos recuerdos
ya no me dejan respirar.
