Tu eres como fuiste, así te miro
Publicado: Vie Jun 29, 2012 11:47
Tu eres como fuiste, así te miro
Te abandonó mi madre, porque ya
estabas viejo y no servias de nada.
¿Por que? si yo veía tu cuerpo como un toro,
tu cara como de ángel y tu voz como trueno.
Eras grande y fantástico, papá. Yo todavía te extraño
Y todavía te miro, reposado en el alma,
encendiendo la voz de los recuerdos,
con el cariño que tu esencia expande.
Tu sombra parecía un árbol largo
habitado por pájaros y flores.
Tu cuerpo era un alegre y fresco bosque
donde las mariposas se posaban..,
Y te quedaste solo, y te fuiste secando como el aire.
Y dejamos tus brazos, y volamos,
Si no fue Dios... ¿Quien te hizo compañía?
cuando la soledad llenó la casa,
y el corazón se fue poniendo frío.
En esas noches invernales, graves,
empapadas de ausencia y de tristeza,
¿Que pensaba tu ser agonizante?
Fue tan duro el adiós, tan parecido,
al oscuro fulgor que da la muerte.
Tu eres como fuiste, así te miro;
nevado tu cabello, tus ojos de un gris claro, y tu mirada
fuerte y apacible.
Agudo tu mentón, tu boca chica,
alto de cuerpo y largos brazos.
Y el corazón, un cálido brillante,
que ilumina por siempre mis pupilas.
Cuando moriste padre... yo no estuve.
El tiempo me detuvo y, sufrí tanto,
que tornose la dicha de este mundo,
en un amargo he insípido quebranto,
que todavía no logro superarlo.,,
GerMan G
Te abandonó mi madre, porque ya
estabas viejo y no servias de nada.
¿Por que? si yo veía tu cuerpo como un toro,
tu cara como de ángel y tu voz como trueno.
Eras grande y fantástico, papá. Yo todavía te extraño
Y todavía te miro, reposado en el alma,
encendiendo la voz de los recuerdos,
con el cariño que tu esencia expande.
Tu sombra parecía un árbol largo
habitado por pájaros y flores.
Tu cuerpo era un alegre y fresco bosque
donde las mariposas se posaban..,
Y te quedaste solo, y te fuiste secando como el aire.
Y dejamos tus brazos, y volamos,
Si no fue Dios... ¿Quien te hizo compañía?
cuando la soledad llenó la casa,
y el corazón se fue poniendo frío.
En esas noches invernales, graves,
empapadas de ausencia y de tristeza,
¿Que pensaba tu ser agonizante?
Fue tan duro el adiós, tan parecido,
al oscuro fulgor que da la muerte.
Tu eres como fuiste, así te miro;
nevado tu cabello, tus ojos de un gris claro, y tu mirada
fuerte y apacible.
Agudo tu mentón, tu boca chica,
alto de cuerpo y largos brazos.
Y el corazón, un cálido brillante,
que ilumina por siempre mis pupilas.
Cuando moriste padre... yo no estuve.
El tiempo me detuvo y, sufrí tanto,
que tornose la dicha de este mundo,
en un amargo he insípido quebranto,
que todavía no logro superarlo.,,
GerMan G